domingo, 10 de marzo de 2013

Sobre la Lucidez



La lucidez es un don y es un castigo. Está todo en la palabra. Lucido viene de Lucifer, el arcángel rebelde, el demonio. Pero también se llama Lucifer el lucero del alba, la primera estrella, la ultima en apagarse. Lucido viene de Lucifer y Lucifer viene de Lux y de Fergus que quiere decir el que tiene luz, el que genera luz. El que trae la luz que permite la visión interior, el bien y el mal, todo junto; el placer y el dolor.

La lucidez es dolor y el único placer que uno puede conocer, lo único que se parecerá remotamente a la alegría es el placer de ser consciente de la propia lucidez. El silencio de la comprensión. El silencio del mero estar. En esto se van los años, en esto se fue la bella alegría animal. (A. Pizarnik)

Uno sabe pero se tiene que olvidar de que sabe. Esa es la manera de convivir con la lucidez. Pero la cosa se complica cuando uno se da cuenta de que no se puede olvidar. El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero cuando llega, sí llega no hay modo de evitarlo. Y cuando llega, se queda para siempre. Ahí es cuando se percibe el absurdo, el sin sentido de la vida se percibe también de que no hay metas y no hay progreso. Se entiende, aunque no se lo quiere aceptar, que la vida nace con la muerte adosada, que la vida y la muerte no son consecutivas sino que son simultáneas e inseparables. Sí uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia.

El lúcido puede seguir viviendo mientras conserve el instinto de la especie. El impulso vital. Es muy posible que con los años esa fuerza instintiva y oscura se pierda.  Es necesario entonces apelar a algo parecido a la fe.  Hay que inventarse un motivo o una meta, algo que nos permita reemplazar el instinto animal que se ha perdido por una voluntad fríamente racional. Pero esa voluntad es un motor muy difícil de mantener. De repente, sin un motivo se va, desaparece. Es entonces cuando se sigue o no se sigue, se puede o no se puede. Y si no se puede no hay culpa. No importa el amor de los otros o el amor que uno siente por ellos. Sí uno no sigue, todo sigue sin uno y todo sigue igual. Todo pasa, la ausencia pasa. Se conoce la muerte antes de morir. Es un final antiguo, rutinario y común. Es un final deseado que se espera sin temor porque uno lo ha vivido ya muchas veces. Todo da igual.       

Adolfo Aristarain



sábado, 22 de diciembre de 2012

Un mensaje al mar



Imaginemos ser un naufrago que está en una isla desierta y decide mandar un mensaje en una botella. ¿Cuántas cosas pasarían por nuestras cabezas, cuántas palabras buscarían ser dichas, cuántas otras morían en el intento?

Mandar un mensaje en una botella es más que mandar la dirección de tu isla pidiendo que te rescaten. Es mucho más. Son, o serian tus últimas palabras esas que alguien leerá.

Un mensaje en una botella es único para un naufrago, aunque su final sea generalmente infeliz, el mar lo recibe y sabe qué hacer con ese mensaje.

Así, hoy escribo un mensaje en una botella, y lo suelto al mar para que cuando lo leas sepas que también naufragué.

Dar tantas vueltas para decir que este mensaje es para muchos y para que muchos sepan lo que me pasa, y para los que quieran compartan lo que siento. No puedo agradecer uno por uno porque capaz que cometo el error fatal de no nombrarles, por eso decido ser general. Les agradezco mucho a los que me bancaron en miles de cosas, situaciones, reniegos, locuras, boludeces, caprichos, etc. A los que, aunque nunca los llamé, estuvieron firmes y dispuestos a darme una mano. También pido mil disculpas a los que no los pude acompañar en sus cosas por estar estudiando para un parcial, o un práctico, o un final o porque tenía clases o lo que fuere. Y quiero decirles que este logro, la finalización de mis estudios, es de todos ustedes y se los dedico desde el centro de mi corazón, y con el más profundo afecto y cariño que les tengo. Quiero que sepan que mas que alegría tengo la sensación de tranquilidad, de liberación. Llevar sobre mis hombros la carga de poder darles algo de lo mío que ustedes fueron acompañándome y gestando pesaba muchísimo. No les voy a mentir, este año me lo propuse como fecha límite, y no quería terminarlo sin darles este regalo. Porque por más que se considere que esto como un logro personal, yo no soy nada sin la gente que quiero y me quiere.

Por eso, finalmente, disfruten y festejen que esto que soy ahora, también es de ustedes. Me debo a ustedes, eternamente a ustedes.

PD: No se den por vencidos ni aun vencidos.

martes, 18 de diciembre de 2012

Miedosos, valientes y boludos



Cuando la realidad te es adversa y te moja la oreja diciéndote “¿a ver que tenes para decir?” ahí es cuando tenes que ser valiente. Porque el valeroso no es aquel que no tiene miedo, sino es aquel que conociendo el peligro de lo que conlleva su accionar de igual modo hace lo que tiene que hacer. En cambio el cobarde se retuerce en sí mismo y se queda congelado por su propio miedo. ¡Ojo! Tampoco es valiente el que va en moto, sin casco por una autopista en medio de la neblina a 120 diciendo “no tengo miedo”. Ese, ese es un boludo. 


lunes, 24 de septiembre de 2012

Recuerdo haber estado en París

Recuerdo haber estado en París





Visitar París con la memoria es mucho más triste que nunca haber ido. Recuerdo el caminar por sus calles contemplando sus edificios y paisajes. Recuerdo tu vestido azul, recuerdo tu sonrisa, te recuerdo perfectamente perfecta. Recuerdo cada detalle como si fuera una fotografía o mejor aun como una película. Pero, hay algo que siempre recordaré especialmente que es esa tarde de lluvia, y yo con mi cara cómica esperándote en el andén del tren viendo a la muchedumbre ir y venir.  Recuerdo haber estado en París muchas veces, pero no recuerdo que tomaras ese tren. 

martes, 28 de agosto de 2012

Comunión plenaria

Comunión plenaria. Oliverio Girondo 

Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.

El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!...

Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿Seré yo esa piedra?

Nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo,
yo también cacareo.
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.

viernes, 22 de junio de 2012

La luna con gatillo



Es preciso que nos entendamos.
Yo hablo de algo seguro y de algo posible.
Seguro es que todos coman
y vivan dignamente
y es posible saber algún día
muchas cosas que hoy ignoramos.
Entonces, es necesario que esto cambie.
 
El carpintero ha hecho esta mesa
verdaderamente perfecta
donde se inclina la niña dorada
y el celeste padre rezonga.
Un ebanista, un albañil,
un herrero, un zapatero,
también saben lo suyo.
 
El minero baja a la mina,
al fondo de la estrella muerta.
El campesino siembra y siega
la estrella ya resucitada.
Todo sería maravilloso
si cada cual viviera dignamente.
 
Un poema no es una mesa,
ni un pan,
ni un muro,
ni una silla,
ni una bota.
 
Con una mesa,
con un pan,
con un muro,
con una silla,
con una bota,
no se puede cambiar el mundo.
 
Con una carabina,
con un libro,
eso es posible.
 
¿Comprendéis por qué
el poeta y el soldado
pueden ser una misma cosa?
 
He marchado detrás de los obreros lúcidos
y no me arrepiento.
Ellos saben lo que quieren
y yo quiero lo que ellos quieren:
la libertad, bien entendida.
 
El poeta es siempre poeta
pero es bueno que al fin comprenda
de una manera alegre y terrible
cuánto mejor sería para todos
que esto cambiara.
 
Yo los seguí
y ellos me siguieron.
¡Ahí está la cosa!
 
Cuando haya que lanzar la pólvora
el hombre lanzará la pólvora.
Cuando haya que lanzar el libro
el hombre lanzará el libro.
De la unión de la pólvora y el libro
puede brotar la rosa más pura.
 
Digo al pequeño cura
y al ateo de rebotica
y al ensayista,
al neutral,
al solemne
y al frívolo,
al notario y a la corista,
al buen enterrador,
al silencioso vecino del tercero,
a mi amiga que toca el acordeón:
-Mirad la mosca aplastada
bajo la campana de vidrio.
 
No quiero ser la mosca aplastada.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
No quiero ser abeja.
No quiero ser únicamente cigarra.
Tampoco tengo nada que ver con el mono.
Yo soy un hombre o quiero ser un verdadero hombre
y no quiero ser, jamás,
una mosca aplastada bajo la campana de vidrio.
 
Ni colmena, ni hormiguero,
no comparéis a los hombres
nada más que con los hombres.
 
Dadle al hombre todo lo que necesite.
Las pesas para pesar,
las medidas para medir,
el pan ganado altivamente,
la flor del aire,
el dolor auténtico,
la alegría sin una mancha.
 
Tengo derecho al vino,
al aceite, al Museo,
a la Enciclopedia Británica,
a un lugar en el ómnibus,
a un parque abandonado,
a un muelle,
a una azucena,
a salir,
a quedarme,
a bailar sobre la piel
del Último Hombre Antiguo,
con mi esqueleto nuevo,
cubierto con piel nueva
de hombre flamante.
 
No puedo cruzarme de brazos
e interrogar ahora al vacío.
Me rodean la indignidad
y el desprecio;
me amenazan la cárcel y el hambre.
¡No me dejaré sobornar!
 
No. No se puede ser libre enteramente
ni estrictamente digno ahora
cuando el chacal está a la puerta
esperando
que nuestra carne caiga, podrida.
 
Subiré al cielo,
le pondré gatillo a la luna
y desde arriba fusilaré al mundo,
suavemente,
para que esto cambie de una vez.

Raúl González Tuñón 

miércoles, 25 de abril de 2012

Sobre Sexo Gratis


Desaparecer por tiempos es mi estilo. Durante el pasado mes de abril y casi todo lo que fue marzo me dediqué a hacer proyectos propios que no los tenia en mente. Lo que te puedo contar es que finalmente cumplí con uno de mis grandes metas en la vida que era sacar mi propia revista. Ahora esta en la calle y te cuento mas o menos como se gestó.
Como toda gran idea siempre surge de una huevada, y ésta no es la excepción. Todo comienza una noche donde me reencuentro con un amigo y charlando entre cosa y cosa, le cuento que siempre quise hacer una revista. En un principio mi idea era hacer un fanzine, revista temática para fans. Pero luego con el tiempo nos dimos cuenta que lo que estábamos buscando era hacer algo mas copado. Y se nos ocurrió esa misma noche el nombre para la revista. Así surgió el nombre de SEXO GRATIS. Agresivo, sugestivo, y trasgresor. Todo lo que queríamos.


Puesta en marcha nomas al proyecto, unas semanas mas tarde nos reunimos para armar lo que seria las secciones y tirar ideas. De esa reunión surgió la idea de llamar a mas gente y conseguimos dos miembros fundamentales del equipo. Construimos un muy buen grupo de trabajo y comenzamos a darle forma a la revista. 



Tiempo más tarde llegaron las primeras notas, entre idas y vueltas, se armo un prototipo de revista con casi todo completo. Luego comenzamos a trabajar en el producto final y poco a poco le dimos forma hasta que terminamos el primer número.  Fueron casi dos meses de mucho laburo y de tirar millones de ideas para poder formar la revista. Nombres, ideas, imágenes, ediciones, secciones, apodos y pseudónimos pasaron por nuestras cabezas hasta que todo termino en la imprenta. Más allá de los miles de errores que hay en el primer número, tanto voluntario como involuntario, el permiso para equivocarnos fue, desde mi puntos de vista, superado y espero con grandes expectativas el segundo número. Por ultimo te digo que nos busques en facebook como sexo gratis y desde allí puedas ver nuestro producto en forma online. Un abrazo y hasta la próxima.